lunes, 12 de abril de 2010

Mujeres

Creo que la última vez que me enfadé con el fútbol fue en aquel lejano Mundial de Naranjito de 1982. Me fui a acostar a la cama llorando porque España quedaba eliminada ante Alemania. Eso no significa que ahora ya no me guste ver un buen partido, al contrario, sólo que tras ese trauma infantil, ahora me lo tomo de otra manera más sensata y si además gana el Madrid, pues mejor. Viviendo como vivo en una ciudad que se llama como el FC Barcelona, es lógico pensar que esta urbe está llena de aficionados culés y que sus éxitos parece que me los restriegan delante de mis narices.
Después de la derrota del Madrid a manos (pies), del Barcelona, si hubiese desayunado con hombres, el tema de conversación no hubiese sido otro más que el deporte rey y en particular la humillación al club blanco.
Pero al final, el desayuno del lunes ha sido distinto. Lou me invitó a pasarme por la cafetería donde estaba con tres amigas, que acababan de dejar a las niñas en el cole y ahora estaban de tertulia. En aquella mesa había una media de 2,3333333 periodo, hijos por supermamá. En junio, con el parto de Lou, esta media aritmética ascenderá a 2,5 ésta vez sin periodo (como es obvio).
La verdad es que me encanta de tanto en tanto asistir a una de estas reuniones, aunque sea de forma breve, apenas el tiempo de tomar un café y un croisant (¿se escribe así?).
Hoy esta pequeña intromisión me sirvió para evitar los reiterativos comentarios jocosos de los culés y sobretodo, para ir conociendo un poco más el insondable misterio del cerebro femenino. En ese lapso de tiempo se habló de niños (no olviden el 2,333333 per cápita), de sus monerías, de su educación clásica/moderna, (hacerles razonar/látigos), de maridos (sólo un 75% de las asistentes se pronunció al respecto) y supongo que si se hubiese tocado algún tema más delicado, se obvió, debido a mi presencia.
Tras despedirme de todas, me marché aprovechando el día libre para hacer gestiones pendientes, ya que todavía el cuerpo no me pedía recuperar las horas de sueño de la guardia de ayer.
Al cabo de un rato, me cruzo por la Diagonal con un señor que arrastraba un carro de supermercado cargado de edredones en su funda, lo cual en un primer momento podía hacer pensar que era un vendedor ambulante, si no fuera porque iba revisando los contenedores de basura. De la parte delantera del carro colgaban dos carteles que decían:
SOLTERO SIN NOVIAS. Toda una declaración de intenciones y de esperanzas en conseguir más tarde o más temprano un harén...
Un segundo cartel rezaba:
ARSENALES DE "COÑOS" PARA ALGO. Aquí sí que me perdí. No entendía nada. ¿No está en contradicción con la búsqueda del primer cartel? ¿Es un tratante de blancas?
Estuve dándole vueltas a ver qué quería decir y no encontré una respuesta a este misterio. A lo mejor es que he pasado demasiado rato entre mujeres...
Creo que otro día que me lo encuentre, me lo llevo a desayunar con las supermamás, a lo mejor hasta incluso acabamos hablando los seis del Barça...

2 comentarios:

MariaKarr dijo...

Mel, me sorprende ver en tu perfil que el pobre Jean Michel Jarre ya no forma parte de tus músicos favoritos. Si ya no te gusta mándame todos los CDs que tenías.

Un beso,

Mariakarr

Nuria dijo...

Hola Mel, soy una infermera del Sem y queria decirte que me han gustado mucho tus articulos. En algunos de ellos me he reido mucho y en otros me han proporcionado la reflexión. Veo que cuando se aproximan esos años tant redondos en tu vida parece que tengas prisa en hacer las cosas, como si el mundo se viniera abajo, al menos me da animo ya que veo que no solo me pasa a mi. A mi ya me han llegado hace poco tiempo y aun tengo la lista super llena.... Tiempo al tiempo.
He descubierto que en la lista tenemos objetivos en común, como el cabriolet però yo quiero el mini. También tengo en la cabeza desde hace tiempo el montar un negocio de restauración bastante selectivo pero también me falta el capital...pero no te preocupes que cuando me toque el euromillon cuento contigo. A Eurodisney ya fui hace muchas años y te lo aconsejo si vas con la family. Mi viaje pendiente es ir a Japon y ya de paso pruebo este maravilloso Buey de Kobe y me dejo absorver por toda la cultura oriental que me fascina.
Lo de volar te lo dejo para ti, prefiero tocar pies al suelo pero si que te robo la sensación de libertat. Una compañera